miércoles, 14 de enero de 2009

Viernes 24 de octubre de 2008

¿Qué pasaría si esta noche cerrases tus ojos y no pudieses volver a abrirlos? ¿Qué pasaría con todas aquellas cosas que dejaste empezadas y no quisiste terminar? ¿Quién se quedaría con tu ropa, tus libros, tus cartas más íntimas, tus pertenencias? ¿Vendría alguien a ocupar tu cuarto? ¿O estaría tu lecho vacío? ¿Cómo se sentiría aquella persona con la que te encontraste después de tantos años? ¿Y aquella que estaba empezando a quererte más y más? ¿Se acordaría alguien de ti con el paso del tiempo? ¿O pasarías al olvido como tantos otros antes que tú?

Si no quieres que el mundo te olvide, sé único. Diviértete como no has hecho nunca, pues desgraciadamente llegará un momento en el que dejarás de hacerlo. Aprovecha el tiempo junto a tu familia y tus amigos, y demuéstrales cada día lo mucho que les quieres, quizás un día tengas que irte para siempre sin haber podido decirles adiós. No te agobies por no encontrar al hombre (o mujer) de tu vida, si no quiere llegar él (o ella) se lo pierde. Después de todo, al mundo hemos venido solos y sólos nos iremos. Ríete de las críticas que te hagan, por mucho que te duelan, aprende de tus errores y mejóralos. Ríe cuando tengas que reír y llora cuando tengas que llorar, hay un momento para cada cosa, y ha llegado el de ser feliz.

Y ahora... ¿váis a decirme que escribo bien? Sinceramente, no me lo creo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario